RentAHuman es un «marketplace» donde los agentes de IA pueden contactar con personas para ofrecerles empleos que ellos (por su naturaleza no física) no pueden ejecutar
Desde que la IA generativa se adosara como una lapa a nuestras vidas hace aproximadamente tres años muchos han temido que la tecnología de moda, célebre por su portentosa eficiencia, pueda eventualmente despojarles de sus puestos de trabajo. Sin embargo, este escenario marcadamente lóbrego contrasta vivamente con la premisa en el que está anclada RentAHuman, una plataforma donde la IA no solo no hurta empleos a los humanos de carne y hueso, sino que crea puestos de trabajo especialmente pensados para ellos.
RentAHuman funciona como una suerte de «marketplace» en el que los agentes de IA pueden contactar con personas de carne y hueso para ofrecerles empleos que ellos (por su naturaleza no física) no pueden ejecutar. Actualmente más de 530.000 usuarios ofrecen ya sus servicios a la IA a través de una plataforma cuya popularidad está subiendo como la espuma.
Aunque los agentes de IA son perfectamente capaces de analizar datos, planificar, coordinar operaciones y tomar decisiones, no pueden incursionar lamentablemente en el mundo real para ejecutar tareas físicas. Y por eso precisamente deben apoyarse necesariamente en mano de obra humana.
Los empleos que se abren paso en RentAHuman son de los más variopintos. Por contar palomas en la ciudad de Washington la IA ofrece, por ejemplo, a los humanos interesados en asumir esta tarea una remuneración de 30 dólares la hora. Mayor es la remuneración asociada a tareas como repartir gominolas de CBD (75 dólares la hora) o tomar parte en partidos de bádmiton de exhibición (100 dólares la hora), tal y como informa Wired.
La oferta de puestos de trabajos en RentAHuman es tan vasta como poco convencional y los empleos nacidos al calor de esta plataforma (que son meramente puntuales) están alineados con los principios de la denominada «gig economy».
RentAHuman, ¿una forma de obtener ingresos extra o de dar alas a la precariedad laboral?
Los creadores de este inusitado «marketplace» aseveran que RentAHuman constituye una evolución natural del trabajo bajo demanda. Y argumentan incluso que algunas personas podrían preferir tener como jefe a un agente de IA que a un jefe convencional de carne y hueso. La IA es, al fin y al cabo, más objetiva, eficiente y ajena a las emociones y puede en este sentido asignar tareas de manera más lógica y optimizar recursos sin los sesgos que afloran inevitablemente a la superficie en las personas de carne y hueso en posiciones de mando.
El modelo propuesto por RentAHuman representa un conspicuo cambio con respecto a las narrativas tradicionales que aletean habitualmente en torno a la IA. Durante mucho tiempo el discurso dominante ha estado centrado en la destrucción masiva de empleo que podría ocasionar la automatización emanada de la IA. Y RentAHuman invierte ese discurso, pues convierte a los agentes de IA en empleadores y a los seres humanos en empleados en un sistema en que los primeros llevan, eso sí, la batuta y los segundos son meros ejecutores.
Así y todo, y pese a que el modelo por el que se rige RentAHuman, pone sobre la mesa ventajas en modo alguno baladíes, plantea también problemas que no conviene desdeñar. Los más críticos se lamentan que esta plataforma podría dar fuelle (más aún) a la ya omnipresente «gig economy» (y amplificar también sus múltiples males). Y lo que se percibe a bote pronto como una oportunidad de generar ingresos extra podría mutar a la postre en una forma más sofisticada de precarización laboral (sin tener en cuenta las implicaciones legales y éticas de que las personas de carne y hueso trabajen bajo la dirección de agentes de IA).
Sea como fuere, RentAHuman planta la simiente de una transformación absolutamente radical en la relación entre la IA y los humanos, pues si antes eran la primera la que trabajaba para los segundos, ahora cambian totalmente las tornas y son las personas las que están al servicio de las máquinas.
El chivatazo: marketingdirecto.com