La cadena de restauración se suma al fenómeno global de la cultura coreana con el lanzamiento de la serie "Amor a primer Crunch"
La acción llega en pleno auge global de los K-Dramas y de la cultura coreana, que ha trascendido la música y el cine para influir también en ámbitos como la moda, cánones estéticos (k-beauty), gastronomía y consumo. Plataformas de streaming han disparado la popularidad de las series coreanas en Europa y Latinoamérica, mientras el fenómeno cultural —impulsado por el llamado «Hallyu» u ola coreana— ha convertido lo coreano en sinónimo de tendencia.
McDonald’s no solo alude a ese fenómeno como mero espectador, sino que se monta en la ola y la surfea con maestría. En lugar de mencionar el código cultural de manera superficial, la marca opta por crear su propia ficción dentro del universo K-Drama. Se trata de una manera de conectar más profundamente con los fans de este género y quizá alcanzar a nuevos públicos, con un anuncio que se disfraza de entretenimiento.
La cadena de fast food imparte con esta campaña una gran lección de relevancia cultural de marca por un formato publicitario capaz de insertarse en este fenómeno mundial. Los productos culturales producidos en Corea del Sur están en boga en todo el planeta, ya sea de la mano de BTS y otros grupos de k-pop con millones de fans en todo el planeta, como de las películas y series que ya marcan grandes cifras de audiencia.
Un posicionamiento «crunchy» que invita a la interacción
Álvaro Miguel, Chief Marketing Officer de McDonald’s España, ha declarado: «Sabemos que el crujiente es el factor determinante para el amante del pollo y es ahí donde queremos posicionarnos como marca. Con ‘Amor a primer Crunch’, el crujido de McCrispy deja de ser un atributo para convertirse en el protagonista absoluto. En McDonald’s innovamos para conectar con la cultura y los intereses de nuestros clientes, ofreciendo experiencias que van mucho más allá de una hamburguesa».
La estrategia también invita a la participación del consumidor. A través de redes sociales y la App MyMcDonald’s, la marca invita a los usuarios a compartir sus propias historias «de amor» con la McCrispy Korean BBQ, convirtiendo experiencias reales en guiones potenciales de K-Drama. La aplicación deja así de ser solo una vía para obtener cupones y busca transformarse en plataforma cultural.
El chivatazo: marketingdirecto.com